Carlos Arévalo, ¡Harka! (1941)

Sinopsis: Harka es una pequeña unidad militar que opera en Marruecos bajo el protectorado español, compuesta exclusivamente por rifeños (nativos de las montañas Rif, al norte de Marruecos). Sólo los oficiales de la harka son europeos. La harka del comandante Prada se ha quedado en cuadro (muy reducida) y se necesita reponerse de efectivos (harkeños, combatientes) en el plazo inverosímil de una semana. En esta unidad está el capitán Santiago Balcázar (Alfredo Mayo), una figura casi mítica entre los nativos.

Reparto:

Alfredo Mayo - Capitán Santiago Balcázar
Luis Peña - Teniente Carlos Herrera
Luchy Soto - Amparo
Luis Peña padre - Comandante Prada (as Luis Peña Sánchez)
Raúl Cancio - Capitán Fernando Peña

Nota:   Alfredo Mayo y Luis Peña son dos actores muy conocidos en el ámbito del cine español de la posguerra.

Información histórica y cultural importante:

El protagonista de esta obra se llama Santiago Balcázar. Antes de ver la película, será importante que te familiarices con el mito de Santiago, a través de nuestro sitio web. En cuanto al apellido "Balcázar" incluyo aquí un texto preparado para otra asignatura, sobre la palabra "Alcázar" y sus resonancias en el ámbito franquista.

Toledo's Alcázar and the Spanish military tradition

The word alcázar in Arabic means a castle or palace-like fortress. It is used in Spanish to refer to the many famous castles o fortresses that exist today, as national monuments and reminders of Spains hybrid cultural heritage. The alcázares that remain today were largely remodeled when taken over by the Christians in their long, drawn-out reconquista ("reconquest") of the peninsula in the Middle Ages (8th - 15th centuries).

The Toledo alcázar was the site of a particularly famous battle during the Spanish civil war, when the city was under siege. As the Wikipedia article indicates, an insurgent General Moscardó, fighting with Franco and holed up in Toledo's fortress, chose to sacrfice his son over surrendering to the Republican army. The Franco regime leveraged this story as exemplary of the military heroism that purportedly saved Spain from (Marxist, Republican) dissolution. The connection between Toledo's alcázar and modern Spanish right-wing militarism is cemented by this legend and by the fact that the regime converted the monument into a military academy. During the Franco era and up to the first few years of democracy, Spain's extreme-right newspaper was named El Alcázar, for instance.

Toledo's alcázar

Front page of El Alcázar
at the end of the Spanish civil war:
"Franco, heralded by the citizens of Burgos"

 

Resumen esquemático de la acción

  1. Imágenes iniciales que acompañan los títulos de crédito
  2. Consejo de guerra de los oficiales que estudian las posiciones españolas señaladas sobre un mapa con banderitas.  Se necesita formar una harka y en el plazo de una semana además.  Hay sólo una harka capaz de una empresa tan peligrosa: la del Comandante Prada (Luis Peña padre), recién castigada en otra batalla. El General ordena el reclutamiento y la organización de la harka y promete los oficiales necesarios.
     

  3.   Bandera marroquí (una estrella en el centro contra un fondo rojo).  Música.  Imágenes de los marroquíes tocando tambores, trompetas y cornetines, otros juegan (costumbrismo cinematográfico).  Llegan los oficiales españoles, comentando la dificultad de la situación.  Concuerdan que esta hazaña (feat) le corresponde, por lo difícil que será, a Santiago Balcázar, aunque “estoy seguro que renunciará.” Piden que uno de los marroquíes les sirva té (la autoridad de los oficiales españoles y la sumisión de los marroquíes).  Comentan la “rareza” de Santiago, quien insiste en permanecer en Marruecos, y lo “incomprensible” que es --”noble, leal, desprendido hasta la exageración, valiente hasta la temeridad, pero incomprensible”.  Resumen así su vinculación con el mundo árabe: “Nadie comprende mejor la psicología del marroquí, tan identificado está con él.” “Sidi” le llaman sus “súbditos,” “¡…y sin embargo nadie tan español como Santiago Balcázar!” [Imagen intercalada de Santiago sobre un caballo blanco: vinculación iconográfica con el mito de Santiago Matamoros].  Concluyen que el único posible obstáculo es que Balcázar puede tener una novia.

  4. El Teniente Coronel Álvarez llama al puesto de mando de la harka del Comandante Prada.  Conversación telefónica: se exige que la harka se organice en el plazo de una semana
  5. En el puesto de mando, el Comandante Prada inicia el reclutamiento.  Los harqueños saludan (plano de las caras de los marroquíes en fila, saludando) antes de desbandarse en busca de reclutas.  Prada teme que no habrá tiempo suficiente para poder operar dentro de ocho días.
  6. Los jinetes marroquíes se dispersan a caballo por los montes en busca de voluntarios y vuelven, en fila, detrás de  Santiago Balcázar (vestido de chilaba, sobre un caballo blanco).  Es un español aljamiado (híbrido, arabizado) que trae “noticias de Tetuán.”
  7. Unos marroquíes hablan en árabe del tema de la harka (se intuye: reclutan harqueños).

  8. El Comandante Prada desaconseja a Santiago Balcázar a que se vaya a las montañas para reunirse el lider rifeño, por el enorme peligro que supone. El propósito: recultar a más de 50-60 harqueños. Balcázar es indiferente al peligro (Prada: "me lo esperaba"). El valor y heroismo de Balcázar es así de legendario.  

  9. Travesía por un campo inhóspito y agreste (desértico). Planos en contrapicado (desde abajo hacia arriba), al amanecer, de los jinetes, sobre sus caballos blancos.  Las figuras se destacan contra el cielo (nubes, sol), todo lo cual sirve para engrandecer, enaltecer, ennoblecer.  Los marroquíes son totalmente obedientes y sumisos ante Santiago, cuya autoridad parecen agradecer.  Santiago sube por una montaña (minuto 15:00 en la película) y termina su viaje solo, de noche, por “tierra de moros” salvajes. Es detenido por unos rifeños armados en un paisaje escarpado.  (Recuérdese el paisaje de los bandoleros andaluces en Carmen, cuando el narrador llega a conocer al famoso José María).

  10. En el campamento enemigo el dominio de Santiago Balcázar parece mítico. Al capitán Santiago le miran con respeto, casi con admiración, a la luz de una fogata.  En la tienda del jefe hace consigue que el líder de los rifeños le trate no como prisionero sino como huésped.  (Santiago le recuerda que tendría derecho a cortarle la cabeza y lucirla como trofeo de guerra.)  Fuman.  Recuerdan que el jefe le ha herido ya dos veces; “a la tercera va la vencida.”  Santiago llega ya a su propósito, después de mucho rito y preámbulo: pedir que esta cabila se una a los españoles, que luchen con el majzen (con las autoridades políticas del Protectorado español, se sobreentiende) contra el rival de esta cabila, junto con una "España (que es) grande." (Tema: la rivalidad entre los marroquíes que los divide ante sus conquistadores cristianos.)

  11. El Capitán Prada se impacienta ante la demora de Santiago. Se le presentan los oficiales destinados a esta harka, entre los cuales está el Teniente Herrera (…).  Son todos novatos con las fuerzas indígenas.  El teniente Herrera procede de la legión.  Los demás, de la península.
    Guión: “Esto no es fácil.  Para ser un buen oficial de harka, hay que comprender al marroquí, identificarse en cierto modo con él y quererlo
    Llega Balcázar en este preciso momento.  Prada, al lado de Balcázar, repite la condición indispensable para ser un buen oficial de harka: “tener más corazón que el harqueño más bravo de la harka.”

  12. En su tienda, ante un espejo, uno de los nuevos tenientes (Herrera) repite estas últimas palabras de Peña para ver si así, al repetirlas, las entiende mejor.  Le comenta a un compañero su primera (buena) impresión de Balcázar, mientras se peina y se arregla ante el espejo.
  13. El Capitán Prada ante el mapa, rodeado de oficiales, con Balcázar  a su lado, repasa el plan de guerra.  Balcázar se destaca por el respeto y la admiración que Prada le tiene. 
  14. Cornetín: se organiza la harka, que sigue a Santiago hacia la operación.  Los harqueños a pie, con fusiles.
  15. Diferentes imágenes de la harka, de noche. Primer diálogo importante entre el Teniente Herrera (Luis Peña) y Balcázar.  Éste le pregunta a Herrera porqué ha decidido dejar la legión por la harka.  El teniente le contesta que quiere comprender y convivir con el árabe.  Los planos de cerca de la cara de cada personaje connotan intimidad e introspección. Balcázar: “te comprendo perfectamente muchacho.”  Pide que Herrera le tutee.
  16. Marroquíes con fusiles. Combate y derrota total del enemigo. El Capitán Prada ayuda a evacuar a un niño herido.  “El griterío salvaje” (la algarabía) de los harqueños mientras corren por el monte.  El Capitán Prada (con prismáticos sigue la evolución de la batalla) da órdenes a Herrera y Balcázar para cubrir los dos flancos.  Nuevas imágenes del avance de los harqueños, nueva imagen de Balcázar (se pone su chilaba) y Herrera, organizando el avance.  Santiago monta el caballo blanco: imagen que alude (otra vez) al Santiago mítico (caballo blanco, imparable, triunfalista) con las masas harqueñas corriendo detrás de él, muy animados. (Habría que pensar aquí en la transformación del mito, ya que se trata del “Matamoros”.) En algunas imágenes  parecen hormigas que cubren el monte.
       

  17. “Por fin resolvimos...”.  El Capitán Peña anuncia la llegada de su mujer en breve, desde España, y habla de permisos.  Balcázar (herido, el brazo en cabestrillo) parece poco interesado en estos temas. El Comandante Prada confirma los permisos y la llegada de las mujeres.
  18. Entre imágenes de una emboscada (marroquí armado con fusil, apuntando desde entre unas peñas), se intercala la siguiente conversación, entre los oficiales que siguen su camino:

    (Peña) “¿Por qué no te casas?”
    (Balcázar) “Yo soy incasable”

  19. Imagen melodramática del sacrificio militar. Emboscada. El Capitán Peña se muere diciendo: “Sabía que no las vería.  ¡Viva España!” Saludo militar.
       

  20. Imágenes panorámicas de Tetuán (capital del Protectorado).  En un bar los oficiales fuman y beben.  Se decide que el Teniente Herrera tendrá que dar parte a la mujer de Peña.  Balcázar: “¡Lo siento por ti muchacho!”


  21. En la estación de trenes (Tetuán) el teniente cumple con esta misión: recibe a la esposa del capitán Peña y le cuenta que su marido ha muerto.  El desmayo de ella…
  22. En la clínica Herrera conversa con la enfermera sobre la belleza de Tetuán, ofreciéndose como cicerone de esta ciudad que conoce tan bien.
  23. Diferentes planos de Tetuán.  El paseo de Herrera y Amparo (la enfermera) los lleva por la medina mientras aumenta la atracción entre ellos  (Imágenes sobrepuestas), siempre con un fondo “oriental.” Música.  Algunos planos turísticos incluyen los babs (las puertas de la ciudad), plazas, murallas y el alminar con la voz del almuecín (“Allah Akbar”).  Salen al campo, pasean por los jardines: el teniente le propone matrimonio.  Ella exige que el teniente deje “esto” --África y la harka-- y que vuelva a España.

  24. Herrera, solo, escribe una carta, en la tienda.  La cámara se acerca despacio a su cara, al gorro militar, a su cara, luego se aleja.


  25. Aparece brevemente la imagen del campamento de la harka antes de pasar rápidamente a…
  26. La tienda, donde Herrera hace la maleta. Balcázar le felicita, preguntándole cuándo se casa.  Herrera mira la foto de Amparo mientras contesta, sin muchos ánimos, “No sé si habrá boda.”
  27. Imágenes de Madrid --Cibeles, Puerta de Alcalá, el Parque del Retiro (se oponen a las imágenes de Tetuán, proyectadas antes.  En el parque él le confirma que la quiere.
  28. Escena íntima, música de Chopin.  Los novios hablan de los planes de casarse, “en cuanto él vuelva”. (Modelo de una carabela --¿de Cristóbal Colón?-- sobre un mueble, detrás de ella.) Llega la nieta de Herrera; él duda cuánto tiempo le darán de permiso.


  29. Herrera, capitán ahora, se reincorpora en la harka.
  30. Baile con música de pasodoble.  Balcázar, sin ganas de bailar, sin ganas de relacionarse con las mujeres.  Luego le alcanza Herrera, quien anuncia sus planes de casarse y abandonar África.  Balcázar, molesto con la “vida burguesa madrileña” y con las señoritas que siguen a los militares, le ofende a Herrera con su sarcasmo.  Herrera se defiende ante el tono crítico de Balcázar, alegando que “ya ha dado suficiente.” Balcázar creía que Herrera era de los que “nunca creen que han dado bastante…”: “Por eso te he querido... casi como un hijo.  Porque creía que eras un hombre como yo” (primer plano de su cara).  Herrera: “¿Pero es que tú no has querido nunca.? ¿No sientes necesidad de cariño, de un poco de ternura? ¿O es que eres de bronce?”  Balcázar se enfada (rompe su vaso) y saca a una mujer a bailar (con fuerza).  Herrera bebe su whisky y se marcha.
     

  31. Imagen: el ferrocarril. Herrera vuelve a España para casarse.
  32. Imágenes de la pareja a caballo (la hípica), jugando a tenis.  Escenitas de amor. Un baile de gala en el que ella intenta animarle a él.  Se intercalan escenas de Santiago, operando con su harka.  Uno de sus harqueños le afirma a Balcázar, antes de entrar en batalla: “¡Yo moriré contigo Capitán!”
  33. Herrera en su dormitorio, desvistiéndose después del baile.  Inquieto.  Se viste y baja a recibir noticias del Coronel sobre la emboscada en Marruecos: el Comandante Prada gravemente herido.  Se cree que el Capitán Balcázar, que ha sido heroico en la batalla, ha muerto. 
  34. Herrera vuelve a su dormitorio y compone una carta a Amparo: “El deber me obliga a que me reincorpore en la harka…”.  Imagen del avión que le conduce a Marruecos.
  35. En la clínica de la Cruz Roja Herrera visita a Prada.  Éste le anima a que Herrera reorganice la harka, que ocupe el papel de Santiago Balcázar. 
  36. En el campamento Herrera se ocupa del mando de la harka.  Recibe un telegrama de Amparo: “Si no regresas inmediatamente todo ha terminado”.  Un oficial le presenta a cuatro tenientes nuevos.  Herrera les recita las palabras de Balcázar: “Pronto se acostumbrarán Uds. al ambiente, y espero que sabrán cumplir perfectamente su misión.  Para ser un buen oficial de harka hay muchas condiciones necesarias, pero sólo una indispensable: tener más corazón que el harqueño más bravo de la harka.”  Mientras repite este dictum (antes se lo dijo Peña), rompe el retrato de Amparo.
  37. Cara de Herrera (primerísimo plano) mirando hacia el cielo. Esta imagen se disuelve, cediendo a la imagen del jinete (Santiago, se supone) con su bandera marroquí, sobre un acantilado, contra el trasfondo de una nube resplandeciente.  Técnica visual que sugiere una especie de fusión final de las dos identidades.