Francesco Rosi, Carmen (1984)
Adaptación cinematográfica de la ópera de Georges Bizet
Pincha aquí para ver la película completa (152 mins) de Rosi
- N.B. Las páginas numeradas entre paréntesis corresponden al libreto de la ópera de Georges Bizet, incluida al final de la edición de la obra de Mérimée publicada por Cátedra.
- Estudia con cuidado y en particular los cuatro segmentos incluidos abajo en videoclips (la "Habanera," la Canción de Lillas Pastias, el aria de Don José ("La flor que me tiraste...") y el final.
La obertura (193)
- imágenes que anticipan el “final” de la ópera
- procesión: la imagen de las “andaluzas” vitoreando a la virgen (“guapa, guapa...”) coinciden con los tonos solemnes de la obertura que presagian la tragedia de Carmen
ACTO I
- “En la plaza unos pasan, otros vienen, otros van, extraña gente esa gente...” (193); música rítmica, alegre, ligera, que capta la marcha de un día cualquiera
- imagen de las multitudes (femeninas) con vendedoras de flores
- Micaela busca a su marido (Don José); los compañeros de Don José la rodean pero ella logra escaparse (Morales: “el pájaro vuela,” 196)
- La trompeta y el coro de chiquillos (198) anuncia la llegada de la “guardia entrante” (el relevo)
- El cabo Don José explica la fabrica de tabaco a su teniente
- La “rubia” Micaela del vestido azul (navarra) se contrapone a las “andaluzas”
- “La campana ha tocado, venimos aquí a acechar la entrada de las obreras...” (202)
- Se simula la idea de un tablao o una juerga flamenca, en la que el humo surte sus efectos de embrujo sobre los sentidos (“En el aire, seguimos con la vista el humo que hacia el cielo sube, sube perfumado...”; 203)
- El teniente mirón (voyeur), las mujeres bañándose
- Don José explica la tabacalera al teniente
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- Entre las bañistas, Carmen se desvela (se singulariza) ante los ojos anhelantes del coro masculino (204)
- La Habanera
La flor de casia (con referencias musicales a la famosa aria que Don José cantará luego, “La flor que me tiraste...”)
- Sebastian Yradier, “El arreglito” (cfr. “La paloma”)
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- Micaela le trae a Don José (y la canta) la carta de su madre: “Parle-moi de ma mere...” (“Háblame de mi madre...”, 206)
- Micaela contra Carmen
- “¡Quién sabe de qué demonio yo iba a ser la presa! / Me defiende mi madre, incluso desde lejos...” (207)
- Coro de cigarreras (la riña entre Carmen y Manuel; Don José detiene a Carmencita)
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- En la celda, Carmen le canta a Don José el aria acerca de la taberna de Lillas Pastia (216)
- Con el baile (seguidillas o ‘siguiriyas’) y vino (manazilla) Carmen la embrujada empieza a surtir sus efectos sobre el corazón del pobre Don José
ACTO II
- Entre acto (folklórico)
- En la taberna de Lillas Pastia Carmen entretiene a todos con el cante gitano (“Las varillas de los sistros tintineabean...,” 219)
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- Los gitanos cantan al torero Escamillo (“¡Viva Escamillo!”)
- En la “Canción del torero” Escamillo capta la experiencia de la corrida desde el punto de vista del torero, dramatizando mucho (225)
“¡Toreador, atención!
y piensa al torear
que unos ojos negros te miran
y que el amor te espera.”
- El Dancaire y el Remendado plantean un negocio de contrabando en Gibraltar y necesitan la colaboración de Carmen: “cuando se trata de engañar, de falsedad, de robar, siempre es bueno . . . tener a las mujeres a favor” (229).
- Don José no defrauda a Carmen; acude a la cita nocturna y ella baila para él solo, después de haber bailado en la taberna, pero a Don José se le impone el sentido de la obligación militar
- En su famosa aria (“La flor que me tiraste...,” 239), Don José reflexiona sobre el momento en el que él quedó hechizado por el encanto de Carmen
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- Gracias al duelo (por celos) con el teniente la suerte de Don José está sellada.
ACTO III
- Entre acto (orquesta): imágenes de Escamillo con los toros bravos de Andalucía
- Coro de contrabandistas: imagen de Don José entregado ya a la vida delincuente en el ambiente más inhóspito del interior de Andalucía
- Don José y Carmen hablan del amor, de la libertad y de la muerte
- Las cartas son portadoras de mal agüero; presagian el destino trágico de Carmen y de Don José
- Los contrabandistas se marchan a su negocio, Don José se queda solo de guardia y llega Micaela. Aria: “Dije que nada me asusta...” (253).
- La confesión de Escamillo --su debilidad de amor por una “gitana que se llama Carmen”—conduce al duelo con don José. Marchándose, el torero agradece a Carmen el que ella le haya salvado la vida.
- Micaela le implora a Don José que vuelva a su madre, quien está muriéndose, y Carmen la apoya: “Vete, harás bien, nuestros asuntos no son tuyos.” Antes de marcharse, Don José le afirma a Carmen: “la cadena que nos une nos unirá hasta la muerte.”
ACTO IV
- Entre acto
- El coro de los ciudadanos que venden abanicos, naranjas.
- “Llega la cuadrilla...”: chulos, picadores, toreros, el estoqueador, el matador, una auténtica radiografía de la corrida de toros.
- Canción de amor entre Escamillo y Carmen mientras Don José acecha
- Ver secuencia final